La primera quincena del mes de
febrero ha sido de las que hacen historia, el termómetro ha marcado
valores de -5,-6 y -7ºC en la costa guipuzcoana no sobrepasando las
máximas los 0 grados. Las lagunas costeras un punto salitrosas se han
congelado y hemos podido observar imágenes tan poco habituales en
nuestra zona de anátidas andando sobre el hielo. Como son estas
fotografías y este vídeo que adjuntamos y que fueron obtenidos por los
socios de I.E. Josemari Gimón y Yulia en Plaiaundi.
Todavía
se pueden ver, no obstante, aves que han encontrado refugio en Gipuzkoa
y que han decidido quedarse de momento, seguramente por lo limitado de
sus fuerzas. Es el caso de los alcaravanes (Burhinus oedicnemus)
que se han quedado en un prado de Irún en Txingudi y que, hasta la
fecha, es la cita más numerosa para esta especie posados en el humedal
de Txingudi. Josemari Gimón localizó nada más y nada menos que 74
individuos descansando en la pradera, se pueden ver parcialmente en las
fotos que él mismo ha obtenido. En un extremo hay un cadáver de
alcaraván. Se están recogiendo ejemplares de esta especie sin un ápice
de grasa, completamente debilitados por esta ola de frío y el final del
invierno. En las playas igualmente están llegando especies orilladas
como alcaravanes, avefrías o incluso becadas. El cierre de la caza les
ha dado por lo menos la tranquilidad necesaria para descansar a los
supervivientes.
El Club de
Caza de la becada con perro ha entendido perfectamente los motivos del
cierre de la caza e incluso han solicitado la no reapertura de la misma,
como se puede ver en esta entrada.
Sin duda se trata de una élite formada, preparada y respetuosa con el
medio ambiente y las especies sobre las que cazan, dentro del colectivo
de cazadores. No se puede decir lo mismo de los dos voceros Julio y
Sarasketa.



